Antes de empezar a describir el proceso que se lleva a cabo para convertir un caballo normal en uno de picar, queremos expresar como primer requisito indispensable que siempre hemos de buscar caballos con unas aptitudes que nos demuestren en su comportamiento una gran nobleza y entrega en el trabajo, para poder llegar a conseguir caballos con unas características propias para hacer la suerte de varas.

Nuestro proceso de doma lo dividimos en seis etapas fundamentales, las cuales son:

1) -Etapa
La doma del caballo comienza, dándole cuerda en el picadero, para posteriormente irlo montando diariamente. Para ello, utilizamos las monturas vaqueras con fundas de piel que son las mismas que usamos en las plazas y un tipo de cabezada con bocado portugués. Buscamos que el caballo vaya siempre al paso, que obedezca sin protestar a los cambios de ritmo, flexiones de cuello, giros a derecha e izquierda y sobre todo el paso atrás. Todos estos, son movimientos que el caballo debe hacer con soltura y agilidad, mostrándose lo más obediente posible a las ordenes del jinete.

2) -Etapa
Una vez, veamos en el caballo una evolución positiva en los ejercicios realizados, pasamos a colocarle un pañuelo en la cara tapándole el ojo derecho, con objeto de que se acostumbre a trabajar con el ojo tapado como posteriormente tendrá que hacerlo en la plaza.

3) -Etapa
Posteriormente le iremos colocando los aparejos que llevará el caballo para protegerse de las embestidas de los toros, éstas serán: los manguitos y el peto. En un principio, le colocamos los manguitos, para que el caballo trabaje y se acostumbre andar con ellos. Posteriormente pasamos a vestirlo con el peto. Hasta que el caballo no esta acostumbrado a moverse con el peto con agilidad, no empezamos con la siguiente etapa.

4) -Etapa
Es una etapa muy importante en el proceso de evaluación del caballo, ya que en su comportamiento sabremos si el caballo podrá ser valido o no para la suerte de varas. Se trata de una vez está el caballo completamente aparejado con el peto, se le empuja por el lado derecho entre cuatro y cinco personas simulando las embestidas del toro. Esta acción se repetirá varias veces hasta el día de su debut.

5) -Etapa
Si todo este proceso, se ha realizado satisfactoriamente comenzamos a prepararlo, ahora si, con ganado bravo. Es entonces cuando empezamos, a probar al caballo en los tentaderos ante becerras de dos años y observamos una serie de criterios evaluativos para saber:

   -Si el caballo se agarra bien en los posteriores
   -Si se gira bien al lado derecho
   -Si anda con rectitud el paso atrás
   -Si no rehúsa el encuentro
   -Si no se asusta de bufido de la becerra
   -Si el caballo se vuelca en la suerte

Con todo esto iremos sabiendo si el caballo cumple las características necesarias para hacer la suerte de varas con torería e irse acostumbrando a las futuras embestidas del toro.

6) -Etapa
Superada la prueba de las becerras, pasamos a probarlo nuevamente en el campo y esta vez, ante un novillo toro, para comprobar sus reacciones y ver los mismos conceptos de evaluación que hemos seguido en la anterior etapa. Si vemos que el caballo es apto, empezamos a probarlo en novilladas y festivales con publico. Es ahora, cuando vemos la fuerza real de cada caballo y la dimensión que pueden dar, puesto que, ya conocen el oficio perfectamente. Es entonces cuando se le lleva a corridas de toros por los pueblos hasta terminar todo el proceso de doma, haciéndolo debutar como los buenos toreros en la Real Maestranza de Sevilla.

Todo este proceso puede durar, de uno a dos años dependiendo del carácter y comportamiento de cada caballo en cada una de las etapas que hemos descrito. La doma del caballo de picar, se asemeja muy mucho a la carrera de cualquier torero, primero se forjan en plazas de menor envergadura hasta que están preparados para dar el salto definitivo a las plazas de mayor responsabilidad que son las que les catalogarán de gran torero y en nuestro caso de un gran caballo torero.